cosmos

Invisibles creadores

Había una vez… ¿Hubo una vez?

Aquellas empinadas montañas, con enormes, medianas y pequeñas piedras que otorgan su forma desalineada, ocultan el secreto del había o no una vez.

En ese lugar la vida no existía, al igual que en el planeta todo.

Ese pequeño en el cosmos, inanimado planeta, necesitaba la visita de aquellos que sabían crear.

Lo alto, empinado generaba en ellos una atracción irresistible. Allí, sin ninguna duda, plena conformidad de los navegantes, luego del estudio minucioso del lugar se instalaron por los siglos de los siglos.

Ese bello lugar les ofrecía la posibilidad de vida y desarrollo a toda su especie pero…

no era necesario, ellos contaban con un lugar desarrollado, placentero, donde todas sus necesidades estaban cubiertas. De ninguna manera arriesgarían a toda su especie a un viaje tan lejano. Veinte millones de años luz los separaban. Su galaxia ofrecía la magia de lo bello, el desarrollo completo, la creación estaba en sus mentes, abiertas a generar vida con las condiciones necesarias en cada lugar que se posaran.

Muchos viajes realizados en distintas galaxias les otorgaron con el tiempo medido en milenios la sabiduría suprema ante las especies a crear.

Teniendo analizada la física y química del lugar en toda su extensión comenzaban con la tarea de crear desde lo simple a lo complejo, todo, lo que el lugar y sus posibilidades pudiera alojar.

A estos pequeños viajeros del cosmos se les ocurrió la creación de toda variedad de plantas, animales, combinaciones moleculares, intercambio de materia y energía, de forma muy ordenada logrando así las funciones de la vida, nutrición, relaciones internas y la reproducción, de esta forma, los seres vivos actúan  por sí mismos, como son seres finitos llegan a la muerte. Para la creación de algunos seres, tuvieron que traer material de alguna galaxia, explorada, conocida y ya, con vida creada por ellos. El caso en cuestión fue la creación de los gigantes pensantes, todo el resto de vida fue creada para que ellos usando la inteligencia aprovecharan todo lo que el planeta les brinda, desde lo inanimado a lo animado. Ellos serían responsables del cuidado necesario para la conservación de cada especie.

Los creadores se vieron muy impresionados al notar el gigantismo en variedades de seres vivos, festejaron el trabajo realizado por siglos, todo era acorde al tamaño del planeta, podrían vivir en armonía.

La diferencia en tamaño no era un secreto para ellos, en alguna galaxia lejana, en uno de sus planetas, tuvieron que crear seres vivos aún más enormes.

Una vez creada la vida, aquí, allí, los creadores jamás abandonan lo creado. Van y vienen analizando fallas, estudiando cada especie, comprendiendo el cosmos y su variedad existente.

Aquí, esas montañas ocultaban y ocultan a esos pequeños de no más de tres centímetros de largo, con una capacidad única de creación de vida, en cualquier lugar, con cualquier materia y energía.

Fueron y son espectadores silenciosos de los gigantes quienes formaron su historia de vida basados en la evolución… esa evolución que creen, estos gigantes llamados por ellos mismos humanos, no existió jamás. Lo simple de la extinción de seres vivos finitos, terminó con unos y comenzó con otros. Necesitaron  muchos siglos para crear a las especies vivas, microscópicas, macroscópicas, y a las gigantes que existen hoy sobre el planeta. En su juego de creación van modificando la especie, se aseguran que sea superior a la anterior creada  extinta.

El genoma humano, como los gigantes lo llaman les llevó mucho tiempo, pero se sienten conformes con lo creado.

Ahora…siguen pensando, ¿quienes nos crearon?

Hablan mucho sobre el tema. Estos pequeños grandes creadores de vida. Estudian la historia, que han escrito de los primeros tiempos, nada encuentran, ha pasado tanto tiempo que no pueden recordarlo. Son inmortales. Es tanta la información que contienen que alguna cosa queda latente en rincones inaccesibles de su poderosa mente.

No hallan la respuesta.

Muchos hablan del ‹‹Big Bang››. La mayoría no puede dejar de reír cuando comienzan los debates sobre el tema, cuando expresan la evolución de la especie, casi se parecen a los gigantes creados en la tierra, les parece gracioso, muy gracioso. No lo creen, tratan de recordar.

Ya lo lograrán.

cosmos

Porque hubo una vez que ellos fueron creados.